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ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA ESCUELA PRIMARIA 18 DE MARZO:

DE VIVIENDA A ESCUELA PARA NIÑAS (1871)

 

Ramón Amador Victoria

«La educación genera confianza.

La confianza genera esperanza.

La esperanza genera paz»

Confucio

El presente trabajo expone el antecedente histórico más vetusto que se tiene sobre la Escuela Primaria 18 de Marzo. Con ello se propone aportar al fondo documental asociado a la imagen del plano de la vivienda propiedad de Manuel Mancilla para el Archivo Histórico de la Palabra y de la Imagen (AHPICedohu) como también al campo de la Historia de la Educación en Baja California Sur, debido a que son tópicos que resultan bastantes enriquecedores en materia del patrimonio cultural de nuestro bello puerto.El presente trabajo expone el antecedente histórico más vetusto que se tiene sobre la Escuela Primaria 18 de Marzo. Con ello se propone aportar al fondo documental asociado a la imagen del plano de la vivienda propiedad de Manuel Mancilla para el Archivo Histórico de la Palabra y de la Imagen (AHPICedohu) como también al campo de la Historia de la Educación en Baja California Sur, debido a que son tópicos que resultan bastantes enriquecedores en materia del patrimonio cultural de nuestro bello puerto.

En pleno año 2020 lo que actualmente es un terreno sin edificación alguna, años atrás fue una institución destinada a la enseñanza, y antes de ser un espacio para la enseñanza fue una vivienda. El presente escrito, basado en un expediente que se encuentra en el Archivo Histórico Pablo L. Martínez (AHPLM), se remonta a 1871, año clave en la transición de vivienda a escuela para niñas en el referido espacio.

 

El expediente citado que fue catalogado para el AHPICedohu cuenta entre otros con los siguientes documentos: el Avalúo de la casa de Felix Gibert que fue  propiedad de Doña Epistéma G. de Mancilla (17 de abril de 1871), el Plano de la casa que fue propiedad de Manuel Mancilla ubicado en la esquina del callejón Delicias y calle Medellín (1871) y la Copia del testimonio de la escritura de venta y compra de la casa y solar del c. Félix Gibert, realizado por la Jefatura Política a favor del Supremo Gobierno (30 junio de 1871).

 

En el año de 1871, la Jefatura Política del Territorio expresó su interés por comprar una antigua casa situada en la manzana 0 (actual manzana No.52), con frentes para las calles de Medellín (calle 16 de septiembre en la actualidad) y el callejón las Delicias (llamado anteriormente callejón 18 de marzo, actualmente cerrado al topar con la calle Independencia).  La finca había pertenecido, años antes, al ciudadano Manuel Mancilla, sin embargo, la señora Epistéma G. Negrete de Mancilla vendió la propiedad al ciudadano Félix Gibert (en los documentos no se especifica en qué año). Así pues, las autoridades decidieron llegar a un acuerdo con el señor Gibert, mientras la Jefatura Política manifestó en un documento del 17 de abril de 1871 (AHPLM) su interés por comprar dicha finca con el objetivo de que en esa propiedad se estableciera la escuela de niñas del puerto de La Paz.

Ahora bien, es necesario subrayar que, en ese tiempo, en el país proliferaban las escuelas para niños y para niñas por separado. Resulta interesante la distinción de género. Al respecto, la investigadora María Esther Aguirre Lora sostiene que “como tendencia general, en México, se aprecia a lo largo del siglo XIX una importante diferenciación entre la educación de niños y niñas; quizá la necesidad de la instrucción femenina se fue generando no por sí misma, sino por el papel que los sectores más o menos acomodados le atribuían a la mujer en la familia moderna”. Añade que a lo largo del siglo decimonónico se mostraba una tendencia a diferenciar los contenidos en los planes de estudio de los niños y de las niñas, según la mentalidad en juego de la sociedad en los diferentes momentos de la época (Aguirre). Entonces, cobra sentido el hecho de que las autoridades del Territorio quisieran establecer en el puerto de La Paz, el cual se encontraba durante esos años en constante crecimiento, una escuela específicamente para la educación de niñas.

 

En cuanto a los procedimientos de compra-venta de la finca con el señor Félix Gibert, el primer movimiento consistió en realizar una estimación precisa, detallada e informativa del valor de la propiedad. En el mismo documento con fecha del 17 de abril, con la finalidad de que el Gobierno conociera el justo valor de la finca, se acordó realizar un avalúo. Para la práctica se nombró a los señores Vicente Patiño, como perito; Manuel Ruíz, como maestro de obra; y Julián G. Galindo, como maestro carpintero. Los ciudadanos peritos procedieron a realizar el respectivo avalúo de la casa del señor Félix Gibert.

 

Luego de inspeccionar la finca en su totalidad, detallaron los resultados a las autoridades en un documento con fecha del 19 de abril de 1871. En el escrito se menciona que las medidas por el exterior de la propiedad fueron las siguientes: por la calle de Medellín: diez y siete metros (17 m); por las Delicias: veinte y nueve metros (29 m); por la línea opuesta a la de Medellín: veinte y cinco metros (25 m), y por la línea opuesta a las Delicias: veinte y cuatro metros (24 m); formando un trapecio con una superficie de quinientos cuarenta y seis metros cuadrados (546 m²). 

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Plano de la casa del C. Manuel Mansilla en la esquina de Callejón Delicias y Calle Medellín, AHPLM, 1871

Se reconoció el buen estado que guardaba la propiedad casi en su totalidad, con la excepción del ladrillo bastante gastado de la banqueta y se señaló que el corredor interior estaba falto de techo por ser sencillo el que tenía. Asimismo, el espesor de las paredes de la casa tenía las dimensiones de sesenta y cinco centímetros (65 cm), construidas con ladrillos, y mostraban desde la altura de ochenta y cinco centímetros (85 cm) de su cimiento, que es lo que levantaba el zócalo, y por abajo piedra de cantera.

La altura exterior de la propiedad medía cinco metros y ocho céntimos (5.08 m); el interior, desde el entarimado a las vigas, cuatro metros y veinticinco céntimos (4.25 m), cuyas vigas eran de palo prieto en buen estado, al igual que las tablas que las cubrían y el entarimado, con la excepción de las puertas, sus herrajes y la pintura que estaban algo “demeritados”.

Las piezas interiores al lado opuesto de las Delicias resultaron ser tres principales para diferentes usos, hechas de adobe y cuyo espesor era de cuarenta y dos centímetros (42 cm); su altura por el exterior medía tres metros y ochenta y dos céntimos (3.82 m), y por el interior tres metros cuarenta céntimos (3.40 m). Las vigas y entarimado del techo, tanto en las tres piezas como en el corredor, medían doce metros de largo por dos y medio de ancho (12 m de largo por 2.5 m de ancho), eran de pino y se encontraban en buen estado, con excepción del techo por “ser sencillo”. Además, en el plano que se adjuntó al documento se observa un espacio de corral, una caballeriza, un “cuarto escusado” y un pozo.

En el avalúo se determinó el valor del terreno en la cantidad de tres mil pesos ($ 3,000); asimismo, se añadió el valor inmobiliario de la propiedad, decretado en la cantidad de mil setecientos pesos ($1,700). Como resultado de la suma de ambos precios, el valor total de la finca se fijó en la cantidad de cuatro mil setecientos pesos ($ 4,700).

Posteriormente, se entregó al Jefe de Hacienda del Territorio el expediente con el avalúo y el plano de la finca realizado por los ciudadanos peritos. A los seis días del mes de junio del año 1871, el Jefe de Hacienda expresó en un comunicado que ni una sola casa en todo el puerto reunía las condiciones convenientes para el establecimiento de la escuela de niñas, y que las que podían servir a este fin estaban rentadas por sus dueños. Además, estaba el inconveniente de que se pagara por ellas una renta fuerte y de que no reunieran las condiciones que demandaba la higiene y las demás comodidades. Por lo que el Sr. Gibert propuso al gobierno del Territorio la venta de la casa, que le compró a la señora Epistéma G. de Mancilla, en la cantidad de cuatro mil pesos ($ 4,000); precio módico, pues la finca valía cuatro mil setecientos pesos ($4,700), según las razones que en el avalúo se pormenorizaron.

El Jefe de Hacienda dio su aprobación a la Jefatura Política de la Península para la compra de la casa en cuatro mil pesos ($4,000). Se acordó con la Jefatura Política hacer la entrega al señor Félix Gibert de los cuatro mil pesos ($4,000) por la compra de dicha propiedad; sin embargo, a reserva de esto, la Jefatura de Hacienda pidió al Supremo Gobierno la aprobación respecto a dicha compra, justificándola por ser relativa al ramo de Instrucción Pública, solicitando además la cantidad de diez mil cuatrocientos cuarenta pesos ($10,440) destinados a ese ramo. Se estipuló el reintegro de la suma de los cuatro mil pesos ($4,000) por parte del vendedor a la Jefatura de Hacienda en caso de que el Supremo Gobierno no aprobara el acto de venta y compra de la finca.

En un comunicado del día 12 de junio del respectivo año de 1871, la Jefatura Política le manifestó a la Jefatura de Hacienda que pondría a disposición del ciudadano Feliz Gibert la suma de los cuatro mil pesos ($ 4,000). Para el 30 de junio, la Jefatura Política se comunicó nuevamente con la Jefatura de Hacienda con el propósito de informarle que dicha cantidad ya había sido entregada al vendedor de la finca. Asimismo, se le informó a la Jefatura de Hacienda sobre la anexión al expediente del testimonio de Escritura por la compra condicional que se hizo al ciudadano Félix Gibert de la casa que anteriormente fue propiedad de los Mancilla, para establecer en ella la escuela de niñas de la ciudad de La Paz.

En el testimonio de la escritura de venta y compra de la casa del ciudadano Félix Gibert, con fecha del 30 de junio de 1871, se pactó “la venta real y enajenación perpetua de dicha casa y solar al General Bibiano Dávalos, Jefe Político y comandante militar del Territorio de la Baja California, en nombre del Supremo Gobierno, en la cantidad de cuatro mil pesos ($ 4,000)”. El Lic. Eduardo Rivas, Juez de primera instancia del Territorio, actuó como encargado del protocolo de receptoría a falta de Escribano Público. Bernardo de la Rosa, oficial del registro, inscribió el testimonio de escritura en el registro de la propiedad, libro No. 8 del Tomo 1º Folio 1º, con sello del Registro público de la Baja California. Los ciudadanos Jesús Ríos, Teófilo Encinas y Escolástico Liciñones, presentes y vecinos, actuaron como testigos; asimismo, se contó con la asistencia de los ciudadanos G. Moreno y Ventura Palacio.

En el comunicado del 15 de julio de 1871, se le informó al C. Ministro de Gobernación acerca de la compra que el Gobierno del Territorio hizo al Sr. Dr. Félix Gibert en cuatro mil pesos ($ 4,000) por la casa que fue de la Sra. D. ª Epistéma G. de Mancilla ubicada en la ciudad de La Paz, con el fin de establecer en dicha finca una escuela de niñas. El C. Ministro de Gobernación manifestó en un comunicado oficial con fecha del 15 de agosto de 1871 la aprobación del C. Presidente de la República de la compra que hizo la Jefatura Política al ciudadano Félix Gibert, quedando por consiguiente perfeccionada la escritura de venta.

El proceso de compra-venta de la finca del ciudadano Félix Gibert se realizó en un tiempo de aproximadamente seis meses. El resultado: la vivienda que en aquel entonces se encontraba en un espacio céntrico de la ciudad pasó a ser una escuela para niñas, que después sería llamada Escuela Primaria No.3 y, posteriormente, recibiría el nombre de Escuela Primaria 18 de Marzo.

La Paz, Baja California Sur, a 6 de mayo de 2020.

REFERENCIAS:

AHPLM, Expediente de compra-venta de casa de Manuel G. Mancilla en 1871, consultado del Archivo Histórico Pablo L. Martínez, Exp. 5 (III/V-104BIS/ E-5/L-4/29FF), AHPLM,1871. La Paz, abril 17, f.8 (En proceso de catalogación en el fondo documental asociado a la imagen del Archivo Histórico de la Palabra y de la Imagen, AHPICedohu).

Aguirre Lora, M. E., “Una invención del siglo XIX. La escuela primaria (1780-1890)”, artículo publicado en el Diccionario de Historia de la Educación en México. UNAM - Universidad Nacional Autónoma de México. Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación – DGTIC.

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Copia de la escritura de venta de una casa y solar ubicado en esta ciudad hecha por don Félix Gibert a favor del Supremo Gobierno, AHPLM, La Paz, B.C., 1871.

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